Cuando publiqué mi primera excursión, mencioné una y otra vez que el horizonte de la Costa Dorada lo dibujan montañas, sierras y construcciones características.

Destaqué la Mola de Colldejou, La Mussara, la Sierra del Montsant y, como no podía ser de otra manera, el Castillo Monasterio de Sant Miquel de Escornalbou.

La historia de éste último es curiosa.

Primero fue castillo; segundo, monasterio; y tercero, residencia privada de Eduard Toda i Güell, diplomático, egiptólogo y vecino de Reus que lo compró en 1911.

Toda decidió hacerse con él después de que quedará prácticamente en ruinas con la Desamortización de Mendizabal en 1835. Entonces, inició la reforma.

Las obras obedecieron a su propio gusto. De hecho, hizo caso omiso a las recomendaciones propuestas por el propio Josep Puig i Cadafach.

De entre todas sus decisiones de diseño, he aquí la más llamativa: en las paredes del castillo, añadió 7 terroríficas caras japonesas que hoy día pueden verse.

Actualmente, el Castillo Monasterio de Sant Miquel es el punto de encuentro de excursionistas, ciclistas y turistas llamados por un entorno privilegiado.

En lo que nos atañe, representa una excursión agradable con la que conocer el patrimonio de la zona después de salvar el desnivel hasta el castillo.

Además, si te lo montas bien, llegarás a tiempo de hacer la visita teatralizada de la mano de un actor que encarna, ni más ni menos, que al propio Toda.

Ficha técnica y consideraciones

Se trata de una ruta asequible mire por donde se mire. El terreno, además, está formado por caminos anchos y pistas forestales que facilitan las cosas.

La dificultad se concentra en la subida al castillo. En cualquier caso, es una pendiente muy accesible de 1 kilómetro de distancia y 200 metros de desnivel positivo.

Distancia7,29km
Desnivel positivo331m
Duración1 hora y 35 minutos
DificultadFácil
Track de la rutaDescargar en Wikiloc

Cómo llegar al punto de inicio

Aunque propongo aparcar en el pueblo de Duesaigües, concretamente en el aparcamiento que hay en la entrada, también puedes hacerlo en La Argentera.

De esta manera, te ahorrarás un par de kilómetros a cambio de dejar la excursión en un mero anécdota. Salvo que vayas con prisas, aparca en Duesaigües.

Además, a la vuelta podrás comer algo en Cunirri, un restaurante familiar que encontrarás junto al coche y en el que recuperar fuerzas. ¡Tiene más de 20 años!

Sea como sea, llegarás a Duesaigües bordeando el pantano de Riudecanyes. Antes pasarás por el propio pueblo de Riudecanyes y por Montbrió del Camp.

Puntos de interés

  • El pantano de Riudecanyes. No se encuentra en la ruta, tendrás que acercarte en coche antes o después. Está junto al pueblo de Riudecanyes.
  • En Duesaigües, encontrarás el Viaducte dels Masos: un viaducto de 14 arcadas repartidas en 2 niveles por el que pasa el tren. Fue construido en 1889.
  • El pueblo de L’Argentera. Situado en la falda de una sierra, la ruta pasa por él justo antes de acometer la subida. Sus calles son muy pintorescas.
  • Por supuesto, el Castillo Monasterio de Sant Miquel de Escornalbou. Procura enlazar tu excursión con una visita teatralizada y le sacarás el máximo provecho.
  • La ermita de Santa Bárbara, cuyo camino nace en el recinto del castillo. La vista desde ella es la más espectacular que encontrarás en esta excursión.

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