Los 10 mejores miradores de Tarragona

Llevo toda mi vida caminando por mi tierra, una experiencia más que suficiente para concluir cuáles son los mejores miradores de Tarragona.

Este es un territorio singular: su suave línea de costa contrasta con las sierras prelitorales que la custodian, ofreciendo paisajes únicos.

En este artículo, te presento los principales miradores de montaña de Tarragona. Como verás, muchos de ellos son desconocidos por el gran público.

Algunos podrás visitarlos en coche, mientras que otros -entre los que están los mejores-, te obligarán a calzarte las botas de montaña.

1. El Picorandan de Capafonts

Acomodado sobre una colina a 751 metros de altura, Capafonts es un pueblo con encanto de las Muntanyes de Prades, en la comarca del Baix Camp.

Su belleza salta a la vista desde la cumbre de Picorandan, una masa de roca situada a 991 metros de altura cuya situación ofrece una vista área del lugar.

Desde la cima te da la sensación de estar observando un belén, sobre todo cuando un manto blanco de nieve cubre el valle con sus tonalidades blancas.

¿Cómo llegamos a este mirador de Tarragona? Lo más fácil es aparcar en el kilómetro 25 de la TV-7041, junto a la pista que nos lleva hasta Picorandan.

Este camino es el Gran Recorrido (GR) 65.5 y, si bien no pasa estrictamente por la cumbre, te deja a un lado de ella para que la corones por tu cuenta.

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2. El mirador de Els Dedalts

Los Dedalts es una sierra situada en el municipio de Vandellós y l’Hospitalet de l’Infant. Se trata de una zona muy desconocida, hecho que le confiere su misticismo.

Su punto más alto es el Molló Puntaire (728 metros), una cima desde la que divisarás la Sierra del Montsant, el Delta del Ebro o, incluso, el Parc Natural dels Ports.

Aunque la cumbre pueda considerarse uno de los mejores miradores de Tarragona, para mí lo es el que hay junto al aparcamiento, equipado con barandilla.

Su posición te revela cómo se extiende la costa del Camp de Tarragona, de la misma manera que las caprichosas formas que adopta la Sierra de Llaberia.

Cualquiera que tenga un coche y algo de valor podrá llegar hasta el mirador, el problema está en que la carretera es estrecha y está expuesta al vacío.

Mirador de Vandellos

3. El risco de Les Airasses

Si hay un lugar en el que pueda recrearse la escena de El Caminante sobre el mar de nubes de Caspar David Fiedrich, ése es el risco de Les Airasses.

Puede que no lo hayas reconocido por su nombre, pero este peñasco se encuentra en la de población de La Mussara, junto al refugio del mismo nombre.

Desde el risco se observa la planicie del Baix Camp y el mar mediterráneo, llegándose a divisar la isla de Mallorca en los días de invierno de cielo sereno.

Sólo hay un problema…

Cuando las temperaturas cálidas de la costa colisionan con el frío propio de las montañas de Prades, se genera la característica niebla del territorio.

Este fenómeno parece embrujar la Sierra de La Mussara. De hecho, es una de las razones por las que han proliferado todo tipo de leyendas.

El risco de les Airasses es uno de los miradores más queridos de Tarragona, entre otras cosas porque se puede aparcar cerca y dar un paseo agradable.

Risco de Les Airasses

4. La Mola de Colldejou

Quienquiera que repase el horizonte del Baix Camp advertirá una montaña con forma de muela. Se trata de La Mola de Colldejou, un icono del territorio.

Este singular pico que coquetea con los 1.000 metros de altura está coronado por un mal llamado castillo que, en realidad, era un telégrafo óptico.

Su extensa cumbre ofrece un mirador privilegiado de la Sierra de Llaberia, la Sierra del Montsant y, por supuesto, del litoral de la Costa Daurada.

A pesar de que La Mola sea en apariencia inexpugnable, puede coronarse si tomamos el camino que surge del municipio que proteger, Colldejou.

Sus atardeceres son de categoría, ahora bien, para disfrutarlos deberás superar los 560 metros de desnivel positivo de la ruta. ¿Te atreves a hacerlo?

Vista de La Mola

5. El Faro del Fangar

El Delta del Ebro es una fuente inagotable de miradores, sin embargo, uno de los lugares más mágicos de Tarragona no es estrictamente uno.

Aunque el delta está ocupado en su mayor parte por arrozales, existe un desierto cuyas dunas son las más grandes y conservadas del litoral catalán.

En el extremo de la Punta del Fangar, nombre que recibe esta península arenosa, se encuentra uno de los iconos de la provincia de Tarragona.

Es el Faro del Fangar.

Por el lugar discurre una ruta de senderismo única. Mientras caminas tienes a un lado la playa y al otro lado el mediterráneo y su línea de costa.

Cualquier punto del Fangar constituye un mirador inigualable. Sólo tienes que estacionar en el aparcamiento regulado y echar a caminar.

Dunas del Fangar

6. La Torre de Sant Joan

Al sur de Tarragona, en la costa meridional del Delta del Ebro, yacen los restos de una torre mandada a construir por Felipe II allá por el 1576.

Esta construcción se cimentó para avistar a los corsarios berberiscos, quienes ponían en jaque los intereses de las naciones mediterráneas.

Mediante la expedición de la patente de corso, estos mal llamados piratas saqueaban y secuestraban navíos y pueblos de pueblos enemigos.

Hoy la torre hace las veces de mirador.

Si bien se encuentra metros mar adentro, podemos observar la postal que forma junto a las aves que visitan sus aguas de poca profundidad.

Llegar a su mirador requiere caminar entre los arrozales, sin embargo, es un punto ideal desde el que disfrutar del atardecer tarraconense.

Torre de Sant Joan

7. El mirador de Altafulla

Recorriendo el camino de ronda descubrimos uno de los miradores costeros más bonitos de Tarragona, aquel que te regala la costa de Altafulla.

Desde sus escaleras bañadas por el mar observas la pequeña bahía presidida por la fotogénica calle de Botigues de Mar y el Castillo de Tamarit.

De acuerdo con la tradición popular, las brujas que antaño querían mimetizarse entre la población eligieron la localidad de Altafulla para hacerlo.

Así pues, ¿dónde está el mirador?

Se encuentra en el Passeig del Fortí, a escasos metros de los baños romanos de Els Munts, una de las villas aristocráticas mejor conservadas.

Ya que estás en la zona, te recomiendo disfrutar del mirador del Faro de Torredembarra. Está a un kilómetro escaso de distancia y vale la pena.

Botigues de Mar

8. El mirador del Montcaro

Las Tierras del Ebro son un lugar de contrastes, yendo desde su cuota más baja con el delta hasta el punto más alto de toda la provincia de Tarragona.

He aquí el coloso con sus 1.441 metros de altura. Los hombres lo llamaron Montcaro y, junto a las cumbres vecinas, custodia el tranquilo valle del Ebro.

Su cumbre puede conquistarse desde el refugio del mismo nombre, ahora bien, la ascensión clásica parte desde el barranco de La Caramella.

¿Qué aguarda en la cima?

A parte de sus características antenas, dispone de un flamante mirador con una vista panorámica del Delta del Ebro y el Parc Natural dels Ports.

Además, dispone de un aparcamiento cerca de la cumbre para salvar los últimos metros caminando. Es lo mejor para visitarlo en familia.

Mirador del Montcaro

9. El mirador de Siurana

Son muchos los miradores que albergan las Muntanyes de Prades, pero sólo uno puede decirse que se encuentre en uno de los pueblos más bonitos.

Siurana fue el último reducto en manos sarracenos durante la reconquista: se consideraba una plaza inexpugnable a la luz de su situación.

El pueblo descansa sobre una península de roca rodeada por impresionantes riscos, algo imposible de salvar con el armamento del siglo XII.

¿Dónde está su mirador?

Allá donde acaban las casas y su lecho de roca hay un lugar con vistas a la Sierra del Montsant, una muralla compacta que bloquea el horizonte.

Puedes visitar el mirador de Siurana estacionando en el aparcamiento de la localidad. Ten en cuenta que es de pago y las plazas son limitadas.

Vista de Siurana

10. La Sierra Mayor del Montsant

Quienes se atrevan a escalar la muralla del Montsant serán recompensados con un mirador del Pirineo, desde el que divisa el Monte Perdido.

El espectáculo puede contemplarse desde cualquier lugar de la Serra Major, la cresta principal a la que se accede tras superar uno de sus pasos.

¿Qué tiene de especial el Montsant?

Es un oasis natural solitario y desafiante que permanece deshabitado, pues las poblaciones se han asentado a los pies de su macizo.

Las carreteras no penetran en su haber, luego sólo es visitado por quienes reúnen el valor y la pericia con que superar sus múltiples dificultades.

La Sierra del Montsant

Otros miradores de Tarragona

Es difícil cribar entre tantos miradores, sobre todo cuando algunos están al lado de los otros. Esta lista podría duplicarse si no hacemos de tripas corazón.

A modo de ejemplo, La Mola de Colldejou es una excelente atalaya, pero también lo es la Miranda, otra montaña singular con tanta o más historia.

En otro orden de cosas, podríamos repasar los miradores de la ciudad de Tarragona, entre los que destaca el Balcón de Mediterráneo o el de Sant Antoni.

Qué mejor decisión que dejar que seas tú quién descubra los otros miradores. Si consideras que falta alguno imprescindible, escríbelo a continuación.

Santi García
Soy Santi, un explorador de las montañas de Tarragona licenciado en comunicación. Esto me viene de familia, ya sabes lo que dicen... ¡La cabra tira al monte!
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