Montblanc es la capital de comarca de la Conca de Barberà (Tarragona). Está situada a 350 metros de altura sobre el nivel del mar, a los pies de las Muntanyes de Prades.
El municipio goza de una posición privilegiada a caballo entre Tarragona y Lleida, por lo que es un importante centro de comunicaciones y el eje central de la comarca.
Montblanc destaca por su oferta monumental, siendo uno de sus principales atractivos disponer de un centro histórico protegido por una muralla de 1.500 metros.
Asimismo, es conocida por su semana medieval, celebrada en la festividad de Sant Jordi, cuya leyenda, según Joan Amades, sucedió en su término municipal.
En esta guía, te cuento todo lo que necesitas saber para disfrutar de tu visita a Montblanc: desde su recinto amurallado hasta sus villas de montaña.
Los paisajes de Montblanc
La visión típica de Montblanc es la de un recinto amurallado. No en vano, es el elemento arquitectónico y urbanístico más destacado del conjunto.
La que fuera una de las ciudades catalanas con más habitantes, es la villa medieval por excelencia a la luz del número de edificios de la época que conserva.
Templos, conventos y palacios forman un rico patrimonio en el que destacan el convento y plaza de Sant Francesc o la iglesia de Santa Maria la Major.
Dando un paseo por sus calles descubrirás una plaza porticada de rutilante belleza, la Plaça Major de Montblanc, protegida como Bien Cultural de Interés Local.
A parte de la villa, la localidad aglutina agregados de interés, como es el pueblo de montaña de Rojals, una de las puertas de acceso a las montañas de Prades.

















