La historia del Passeig de La Boca de la Mina

Hoy no somos conscientes de ello en tanto que la obtenemos con un simple gesto, pero el agua es un bien escaso e imprescindible para el desarrollo de la vida.

La disponibilidad de agua condiciona la prosperidad de las comunidades humanas. De hecho, fue un de las causas que provocó el abandono de La Mussara.

No hace falta irse tan lejos.

A pesar de ser la capital del Baix Camp, Reus ha sufrido dificultades para abastecerse de agua, de ahí que en la edad media la canalizara desde Almoster.

El 10 de abril de 1607, Juana de Aragón y Cardona, condesa de Prades, estableció que las aguas que provenían de la riera de Maspujols le pertenecían a Reus.

Esta agua se pretendía canalizar hacia la Boca de la Mina, no obstante, el proceso no fue coser y cantar debido a las quejas de Riudoms y los conflictos bélicos.

El municipio vecino recurrió la decisión de la condesa ante la justicia. Esta falló a favor de Reus y, entre una cosa y otra, las obras se retomaron en 1686.

A continuación, repasamos la historia del Passeig de la Boca de la Mina. De la misma manera, repasaremos sus costumbres, puntos de interés y curiosidades.

Entonces, ¿qué es la Boca de la Mina?

La construcción de minas o galerías subterráneas posibilitan la búsqueda de corrientes de agua en el subsuelo y llevarlas allí donde se las necesita.

La Boca de la Mina de Reus es el lugar en el que confluyen diferentes galerías que toman el agua de la mina de Maspujols, tal y como hemos visto antes.

Pero sería mucho más que eso.

Con su apertura se abrió un nuevo camino a poca distancia de la población. Entonces, los vecinos empezaron a recorrerlo aprovechando su tiempo libre.

Lo que no era más que un camino de carros se convirtió en el Passeig de la Boca de la Mina. Esta es la historia de cómo se transformó en un lugar emblemático.

La práctica se extendió a lo largo del siglo XIX y XX, siendo habitual que las familias lo frecuentaran en días festivos y encontraran allí a las vendedoras de anís.

La Boca de la Mina
La Boca de la Mina

Las vendedoras de dulces y anís

La presencia de vendedoras de anís evidencia que la Boca de la Mina era un lugar concurrido. De lo contrario, ¿qué sentido tendría vender en la zona?

Las fuentes siempre han sido puntos de encuentro, sobre todo antes de que el agua llegara a los hogares, pues las personas iban a cargar sus garrafas.

Por ello, hablamos de vendedoras y no de vendedora. Una de las más veteranas era Maria Sans, pues estuvo desde 1827 y, por lo menos, hasta 1871.

Pero… ¿Quiénes eran y qué vendían?

Normalmente eran señoras pobres y de avanzada edad que comercializaban dulces y anís que, por si había alguna duda, pagaban el correspondiente tributo.

Por una parte, vendían el anís que solía acompañar a los refrescos, por otra parte, ofrecían bolados, una pasta de masa de azúcar que se disolvía en azúcar.

Costumbres, tradiciones y recuerdos

A continuación, recojo las principales costumbres y tradiciones ligadas al Passeig de la Boca de la Mina que recopila Ezequiel Gort en el libro La Boca de la Mina.

  • Muchos de los primeros recuerdos de la zona son de salidas en familia por el paseo arbolado, siendo visitadas la font del Lleó y la Bassa Nova.
  • Los jóvenes frecuentaban la Boca de la Mina en tanto que era un espacio lo suficientemente alejado del centro como para sentirse más libres.
  • Era costumbre comerse la mona en la bassa Nova. Al fin y al cabo, era un lugar rodeado por la naturaleza que estaba a las fueras de la ciudad.
  • La madrugada de Sant Joan, los jóvenes continuaban la verbena en la Boca de la Mina. De hecho, algunos se bañaban en la bassa del Bacallà.

Evidentemente, estas son las costumbres de antaño. Hoy en día todavía es utilizado para pasearse, pero también para hacer deporte corriendo o en bicicleta.

Passeig de la Boca de la Mina
El paseo de la Boca de la Mina

Las obras de recuperación del paseo

Acabadas en 2021, las obras de reacondicionamiento tenían por objetivo dignificar un espacio de gran valor natural, patrimonial y sentimental para la ciudad.

Este lavado de cara ha actualizado el passeig de la Boca de la Mina incorporando nuevos espacios, como el Jardi de les Olors o el Jardi Agrari del Camp.

También se ha renovado el mobiliario urbano del paseo, incorporando nueva vegetación y habilitando un carril accesible para reducir las barreras de acceso.

El 9 octubre de 2021 se instaló la figura de la vendedora de anís en la entrada de la Boca la Mina y se rehabilitó este bien cultural a los tiempos modernos.

El ayuntamiento ha ido más lejos todavía, instalando flamantes paneles informativos que incorporan códigos QR a través de los que profundizar en la historia.

Santi García
Soy Santi, un explorador de las montañas de Tarragona licenciado en comunicación. Esto me viene de familia, ya sabes lo que dicen... ¡La cabra tira al monte!
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